Graduación Generación 2015

Graduación Generación 2015

El pasado 3 de junio de 2017 todo cobró sentido nuevamente. No es que se olvide, pero a veces la rutina difumina las ideas; sin embargo, el propósito de la UMA se manifiesta el día en que se gradúan los estudiantes, como en ningún otro día. Los que fuimos testigos de sus procesos nos enaltecemos al ver el entusiasmo de quienes se titulan, su esfuerzo fortalece nuestras convicciones, sus proyectos nos dan esperanza y es un momento en el que honramos a esta Universidad, que juntos formamos.

En el campamento final se pudo percibir la convicción de los estudiantes de querer seguir estando unidos, de no perder la red creada, de hacer mejorar la UMA y sus procesos. Esta generación expuso su deseo de apoyar a las próximas en su proceso de titulación, lo cual representa un avance significativo en la consolidación de nuestra comunidad de aprendizaje.

Se titularon 18 estudiantes, cuyos proyectos tocaron temas relacionados con regeneración urbana, residuos, regeneración del paisaje y calidad de vida.

Queremos destacar el proyecto “Regeneración de la subcuenca del río Amanalco” que es el primer proyecto multidisciplinario, el cual fue desarrollado por cuatro estudiantes de Arquitectura y una estudiante de Derecho Ambiental y Política Pública, el cual hace un aporte significativo al municipio de Valle de Bravo.

Les estamos muy agradecidosa todos por su esfuerzo, su pasión y su contribución. Todos hemos aprendido, unidos vamos floreciendo.

Les compartimos el discurso de graduación elaborado de manera colaborativa:

Familias y amigos,

Quiero dirigirme primero a ustedes: nuestros pilares.

A menudo sé que se preguntaron de donde nacía ese entusiasmo que nos llevaba a desvelarnos, al punto de la histeria para no fallar en las entregas de cada domingo…, a invertir recursos y sacrificar otros momentos por estar presentes en cada taller. A posponer algunos proyectos ya en marcha, a renovarlos, y en otros casos a renunciar a ellos para entrar de lleno en este proceso de maestría.

Para muchos de ustedes, seguro es la primera vez que vienen a esta universidad, y aquí está la respuesta… en estas aulas de pared de adobe y techos vivos; donde la energía del sol y cada uno de nosotros alimenta la tierra de su bosque comestible. En esta comunidad de aprendizaje donde todos aprendemos juntos, donde el conocimiento no es una imposición, sino una condición que emerge del diálogo y la conexión con otros modos de conocimiento… a veces la razón se queda corta, y entran la intuición, y las demás, algo que delfín llamaría: sentipensar.

Pero sin duda la mayor fortaleza emergió de cada uno, porque desde el principio quedo claro que el deseo de cambiar el mundo, como una ambición surgida desde el egoísmo no sería posible, por tal razón la guía de la UMA nos permitió entender que para realizar esto, primero tendríamos que cambiar nosotros mismos.

Esta tarea nos llevó a embarcarnos en un cambio profundo que hoy cumple un ciclo. Hace dos años y medio nos reunimos en el primer círculo en el patio central: es seguro que nadie de los que estamos ahorita en este momento sabía a lo que nos íbamos a encontrar en este camino.

Todos tuvimos reticencia, resistencia, quiebres profundos, nuestros más profundos pensamientos arraigados desde hacía años, se quebraron; nos permitió reconstruirnos y saber de manera más precisa quienes éramos y sobre todo porque estábamos aquí, dispuestos a todo por tratar de hacer un cambio, un cambio ya de por si urgente en este mundo.

Estos dos años, sin lugar a dudas, nos permitió entender que nuestras creencias más arraigadas, no eran verdad por completo y que todo debe estar sometido a un análisis profundo, tus relaciones interpersonales, tu trabajo cotidiano, todo debe de hacerse de manera reflexiva, entendiendo tu papel en el proceso y lo fuerte que pueden ser tus acciones o intervenciones en la vida de los demás, en resumen, con una alta consciencia ética en tus acciones diarias.

Por lo tanto, después de dos años nuestra sinapsis cerebral cambio, nuestro ego se redujo, nuestra mente se amplió, nuestro interior se quebró, somos otros, UMAnos que sabemos que estamos plagados de defectos y virtudes, cada una de ellas nos hacen ser quienes somos, y construir un camino colectivo cada vez más fuerte, más profundo.

Gracias facilitadores, cuerpo académico y colaboradores UMAnos por enfrentarnos cara a cara con nuestros miedos. Porque el sueño móvil de esta universidad es la causa de otros sueños; su propósito de forjar agentes de cambio es la más ardua de las tareas: el ejemplo, no es la mejor forma de inspirar: es la única. Ustedes lo han logrado.

Gracias compañeros, por depositar su máximo en cada tarea y taller. Por su compromiso y dedicación. Todos, ya de alguna manera nos hemos transformado, y el propósito de llevarlo a compartir con otros, nuestras ciudades, nuestras comunidades, México y el mundo, es una tarea que tiene poco que comenzó. No olviden ese pensamiento de motivación profunda que hemos ido descubriendo en estos años y que sea lo que alimente nuestro entusiasmo en el futuro por venir.

Llegamos a la UMA creyendo que seriamos los héroes, que lo sabíamos todo. Afortunadamente, nos demostraron que estábamos equivocados nos ampliaron la visión, nos hicieron responsables de nosotros mismos, de lo que vemos y creemos de la vida, nos retaron a superarnos y a ser la mejor versión de nosotros mismos.

De pronto, dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos ya no es un sueño casi inalcanzable, ya puede ser una realidad porque todos somos uno, porque no estamos solos y porque cada quien está haciendo su mejor esfuerzo; no por tener un mundo mejor, sino por ser mejor para este mundo.

Gracias y felicidades a todos…

 

Share this post