Intervención del Jardín San Ciprián en la Ciudad de México

Intervención del Jardín San Ciprián en la Ciudad de México

Propuesta de intervención codiseñada con un grupo representativo de la comunidad del Jardín, incorporando ecotecnias que faciliten la apropiación de agricultura urbana y autosuficiencia alimentaria, para la creación de servicios ecosistémicos sociales y de aprovechamiento, tomando como base la esencia del propio lugar.

Por Omar Ramos, Estudiante de la Maestría en Proyectos Socioambientales

Con una historia de cientos de años como centro de comercio, el mercado de La Merced está localizado en el centro histórico de la CDMX, área que pertenece a la Cuenca de México, actualmente sobreexplotada (Conagua, 2015), originando desde hace ya muchos años dos problemas principales, la importación del líquido, en su mayoría del sistema Cutzamala y la descarga de aguas negras y grises al estado vecino de Hidalgo (Vértiz, 2014).

Con esto, me cuesta trabajo percibir cómo este espacio puede reconfigurarse dentro de un sistema por mucho degradado, y el impacto que pueda tener un proyecto de intervención en un área muy pequeña de la zona. Sin embargo, como lo plantea García Charria (2012), existe un subsistema cultural que involucra creencias, conocimientos, pautas de conducta, normas y que configura un espacio específico. Por ello entonces, el reto es profundizar en el entendimiento de este sub sistema social, y a partir de ahí, tejer una estructura coherente en la comunidad participante y, que ésta a su vez se perciba como parte de un sistema vivo.

Con este reto, empecé por capturar testimonios de actores clave, como locatarios, sus hijos, talleristas de Keren tá en otras áreas y el propio Raúl, que me permitieron identificar ideas sobre la dinámica social del lugar y de su propia historia.

Raúl, alias “El pollo (Imagen 3), creador de Keren tá y uno de los comerciantes afectados por el incendio del mercado el 27 de febrero del 2013, que consumió más de 200 puestos de la nave mayor (Montes, 2013), ha trabajado toda su vida en el mercado, ya que su madre, doña Elvia, es de sus fundadoras. Le pregunté las razones por las cuales decidió crear el proyecto con los niños, comentando que durante varios años su rutina fue muy individualista, enfocándose sólo en el trabajo. Durante ese tiempo se percató del rol que los hijos de sus compañeros juegan (y que él tuvo), “viéndose como adultos pequeños”, incorporándose al trabajo desde muy temprana edad, lo cual, desde su óptica, en sí mismo no es negativo, pero en exceso, lleva a la desatención de las necesidades lúdicas de ellos, y en consecuencia a exponerse a caer en adicciones, prostitución, maltrato, entre otros.

Después del aquel incendio, varios locatarios fueron desalojados y trasladados a espacios colindantes, originando una nueva dinámica para muchos, y para otros el fin de un proceso laboral en este lugar. Para él, significó una oportunidad de integración comunitaria con un enfoque muy fuerte en los niños, y es así como crea ese proyecto, como un sub – sistema social emergente.

Aunque ya no es el centro de venta mayorista del país, cedido en 1982 a la Central de Abastos (CEDA), sigue siendo el mayor centro de comercio minorista en la CDMX, relacionando gente proveniente de varios estados de la República, que, al ser sólo su centro laboral, genera poco o nulo interés por el mantenimiento y desarrollo del espacio, más allá de un mecanismo con fines lucrativos. Al crearse la CEDA al oriente de la CDMX, gran parte de los comerciantes de La Merced se volvieron distribuidores, desconectándolos en su mayoría del proceso productivo y con ello del sistema vivo que da origen a esos alimentos (Ziccardi, 2014).

A pesar de ello, existe el interés de varios comerciantes, en ser parte de una transformación en la percepción generalizada del espacio, reconocido por altos niveles delictivos, de prostitución, como centro de pobreza e indigencia, entre otros, y que reconocen, no es un aspecto que deba estar presente en la imagen del lugar.

Lectura del lugar

El Jardín tiene cinco jardineras de aproximadamente 30m2 cada una, en las cuales ya existen árboles, en su mayoría tipo encino y helechos, que prácticamente forman un techo con su follaje (Imagen 4) produciendo una sombra en casi toda la superficie del Jardín, dejando espacios que facilitan flujos de luz y agua durante las lluvias (Imagen 5). El suelo en las jardineras está demasiado compactado, aunque es posible ver árboles pequeños, que incluso están acompañados con materiales reusados como llantas (Imagen 6). Parte de los elementos bióticos del lugar, son algunos animales, como algunas aves, insectos, lagartijas y, en gran medida ratas, las cuales son atraídas por el alimento producido en el mercado, y que conviven de forma muy cercana con la comunidad.

Dentro del Jardín, el flujo del viento es bajo, probablemente por la presencia de los árboles, que forman una red colindante de vegetación, que produce la sensación de estar en un lugar con una dinámica distinta a la del mercado, y que en voz de Luisa (vecina del barrio y promotora cultural), se ha convertido en un oasis dentro de la zona, conteniendo lo poco de “vegetación natural”. Esto genera un micro clima que en un día de verano, ofrece una sensación térmica de unos 18°C, contra 23 ó 25°C al exterior.

La dinámica social en el lugar mantiene cierta complejidad. Por un lado, el espacio es habitado por indigentes que lo usan para guarecerse y dormir en él. Así mismo, casi en el extremo sur – occidental, hay un altar católico, con imágenes de la Virgen de Guadalupe, San Judas Tadeo y La Virgen de La Merced (Imagen 7), el cual de manera recurrente tiene flores frescas, símbolo de la devoción de la comunidad.

Los flujos de gente alrededor de la zona, son a causa del comercio del mercado y sus alrededores. En el extremo norte del jardín, hay un grupo de accesorias que comercializan abarrotes, embutidos, lácteos, vinos y licores, que además, parecen ser en su parte superior viviendas (Imagen 7) e, independientemente de estar en el Jardín, mantienen cierta independencia respecto a lo que sucede en él (Raúl comenta que se debe a que los comerciantes se enfocan en la dinámica de negocio).

Es claro el ir y venir de vehículos y gente, que, por la presencia de puestos en las calles, originan congestionamientos (Imagen 8). La entrada al Jardín se da prácticamente desde la parte sur y oriente, ya que en el extremo occidental la hilera de dichos puestos limitan su visualización. Sin embargo, aquí es el punto de reunión de algunas personas. Las razones, desde mi perspectiva son, por un puesto de tacos, la presencia del altar y por ser el acceso conocido para algunos comerciantes.

Codiseño del espacio

Con el fin de contar con una propuesta integral que refleje la identidad de la comunidad, realizamos entrevistas (partiendo de la retroalimentación y expectativas de Raúl), tanto a los locatarios, a sus hijos y talleristas de keren tá en otras áreas. Enseguida una breve descripción.

Entrevista a Raúl

El proceso de intervención es de gran relevancia y coincide en que lo más complejo es la apropiación del espacio, por lo cual es relevante involucrar tanto a los niños, sus padres, al grupo de indigentes y a una señora que en ocasiones riega los jardines.

El objetivo principal del proyecto, sería asegurar la adquisición y puesta en práctica de una cultura de autosuficiencia alimentaria, y que los niños produzcan sus propios alimentos y preserven los recursos naturales.

Periodicidad y lugar de actividades que, inicialmente cuando eran mensuales, desconectaban a los niños de su interés, por estar muy espaciadas; por lo que acordamos realizarlas de forma quincenal. Así mismo, se daban en el huerto urbano de Siembra, lo cual limitaba la asistencia. Al tener las sesiones en el Jardín, se genera más interés y un proceso paulatino de familiarización y apropiación del espacio. Algunos de los hallazgos se encuentran el en Anexo

Visitas en campo a los puestos

En su mayoría, se encontraban trabajando. Fue muy revelador reconocer que las dinámicas han promovido la cohesión familiar; varios de los padres se han involucrado en el proceso de aprendizaje desde casa.

Entrevistas con actores clave

Consideramos a dos colaboradoras directas de Keren tá, para este ejercicio. Les explicamos las actividades de educación ambiental que se están realizando, así como el objetivo de intervenir el Jardín. Nos compartieron lo siguiente:


Preparación base del proyecto

Con base en esta información, enriquecida con lluvia de ideas, y, buscando estructurarla, el equipo de Siembra, integramos estos componentes usando el modelo de negocio canvas (Imagen 11).

PROPUESTA DE INTERVENCIÓN

Ejes rectores

  • El rol de la alimentación y su proceso sostenible.
  • Aprovechamiento de residuos como parte del sub – sistema humano, dentro del ecosistema del lugar.
  • Enaltecer el derecho a la diversión y esparcimiento de los niños.

Temas generales

  • Ecosistema del barrio
  • Cultivos de temporada y ciclos de vida de las plantas
  • El rol del comerciante de alimentos como parte de su ecosistema

Algunos de los elementos clave a considerar

Varios niños no saben leer ni escribir. Integraremos técnicas a partir de dibujos, verbalizaciones y visualizaciones, que nos han permitido guiar en algunas ocasiones, las dinámicas en talleres dados previamente.

Mucha sombra. Los tipos de cultivos inicialmente no serán muy demandantes de luz solar, ya que como parte del proceso de intervención, se solicitará al gobierno delegacional la poda de algunos árboles, permitiendo el flujo de luz, y con ello la incorporación del potencial total.

Presencia de ratas y gatos. Se buscará las jardineras existentes (las cuales no están directamente al piso, pero tienen fácil acceso) para la colocación de árboles frutales y emplear “camas elevadas de cultivo” como ecotecnias, para las hortalizas más vulnerables a esta fauna. Sin embargo, en paralelo, emplearemos un espacio en las jardineras para medir este riesgo. Construiremos algunas camas empleando el modelo que tenemos en el huerto (Imagen 12) e integraremos el uso de huacales, que son un símbolo propio de la zona.

No existe fuente de agua directamente en el lugar. Raúl asegura que los locatarios de los alrededores, emplean agua de los locales y del propio mercado. Inicialmente, se identificará la viabilidad de un sistema de captación de agua de lluvia, que por las condiciones climáticas del lugar, pudiera requerir ocasionalmente riegos de auxilio en la época seca del año (ver Anexo 2). Durante las entrevistas realizadas hasta ahora, no hay aún interés de la comunidad para construir esta ecotecnia, sin embargo, en caso de haberlo, se evaluará con el gobierno delegacional la construcción del sistema con una cisterna dentro de alguna de las jardineras, con una bomba construida colectivamente, considerando que uno de los talleres vecinos que tenemos en el huerto es de bicicletas (bici bomba).

Cercanía a una de las tolvas del mercado. Con base en el testimonial de Edgar, uno de los locatarios, esta tolva recibe más de 9 toneladas diarias de materia orgánica, casi 10% del total de basura producida diariamente en todo el mercado (Valdez, 2014); recurso empleado en Siembra en dinámicas sobre la generación de composta. Aprovecharemos la distancia que tiene del Jardín (menos de 300m). Ligado a este factor, la construcción de los composteros será a partir de materiales como llantas, huacales, botes, cubetas o contenedores de los propios comerciantes, y que en el área puedan también, al igual que las camas, tener elevación para mitigar la presencia de ratas.

A pesar de que la base del proyecto es el re uso de materiales y elementos del lugar, realizamos un análisis inicial sobre el nivel de inversión que tendría que hacerse, el cual asciende a casi $40,000 pesos (Ver Anexo 3).

En la fase 2, identificaremos fuentes de financiamiento, para asegurar continuidad.

Conclusiones

La iniciativa de incorporar un programa de educación ambiental en esta comunidad surgió por la necesidad de Siembra, de realizar visitas al mercado y poder involucrar a los comerciantes en esa dinámica. Al solicitarles apoyo, nos interrogaron respecto a lo que estábamos pensando retribuirle a la comunidad.

Ese planteamiento significó un proceso de reflexión que dio pie al programa de capacitación de los niños, inicialmente diseñado (unilateralmente) para enseñar temáticas e implementar un huerto urbano y que al paso de unos seis meses, cada niño pudiera replicarlo en su hogar. Con esta base, se realizaron cuatro talleres, que, si bien fueron relevantes para lo que ahora significa el proyecto, carecían de un enfoque codiseñado y con impacto directo en el espacio de la comunidad.

Si bien, son varios los problemas que se presentan actualmente en La Merced, este proyecto busca revertir un ciclo vicioso, que ha marcado en los últimos años al lugar, identificándolo como un foco peligroso en la ciudad. Ciclo, analizado para efectos de este trabajo, en el descuido de la infancia de la comunidad (“nodo A” del Diagrama 1), y que, a partir de la narrativa descrita previamente, esquematiza su impacto en el propio negocio de los locatarios.

Es así como la incorporación de la temática de educación ambiental en el proyecto Keren tá, que emergió a partir de una crisis, representa un punto de acupuntura sistémica en este ciclo, para convertirlo en uno que ofrezca oportunidades que se muestran en el Diagrama 2.

Son varios los proyectos en el ámbito nacional y global, que han mostrado cómo a través de la generación de huertos comunitarios, se ha re – conectado el tejido social, lo cual, no es garantía de que éste vaya a ser exitoso, pero si estoy convencido, que después de haber realizado un proceso de diálogo cercano con la comunidad, el diseño colectivo es una herramienta que ofrece una plataforma muy sólida para las fases que están por venir.

Referencias

  •  Centro Cultural Keren tá Merced (2017). “¿Quiénes somos?”. Recuperado de https://kerentamerced.wordpress.com/acerca-de/
  • Comisión Nacional del Agua. Información climatológica por Estado. Estado de Distrito Federal (1951 – 2010). Ciudad de México: Servicio Meteorológico Nacional. Recuperado de http://smn.cna.gob.mx/es/informacion-climatologica-ver-estado?estado=df
  • Conagua (2015). Atlas del agua en México 2015. Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. 135 pp. Recuperado de http://www.conagua.gob.mx/CONAGUA07/Publicaciones/Publicaciones/ATLAS2015.pdf
  • El DeFe (2017). Mapa de colonias de la Delegación Venustiano Carranza. Recuperado de http://eldefe.com/mapa-colonias-delegacion-venustiano-carranza/
  • García Charria, Willealdo (2012). El Sistema Complejo de la Cuenca Hidrográfica. Recuperado de http://telesecundaria.gob.mx/mesa_tecnica/files/Sistema-Cuenca_Hidrografica.pdf
  • García, Enriqueta (2005). Guía para la interpretación de cartografía climática. Aguascalientes: Inegi.
  • Montes, Rafael (2013, 27 de febrero). Incendio en mercado de La Merced, por descarga eléctrica. El Universal. Recuperado de http://archivo.eluniversal.com.mx/notas/906425.html
  • Valdez, Ilich (2014, 19 de octubre). Mercados dejan 62 mil toneladas de basura. Milenio. Recuperado de http://www.milenio.com/df/Mercados_Venustiano_Carranza-basura_mercados-basura_Venustiano_Carranza_0_393560789.html
  • Vértiz de la Fuente (2014). Documental “H2Omx”: se agota el agua para el DF. Proceso. Recuperado de http://www.proceso.com.mx/380677/documental-h2omx-se-agota-elagua-para-el-df
  • Ziccardi, Alicia (2014). Los mercados de La Merced Un diagnóstico integral para su revitalización económica y desarrollo social. Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México. Recuperado de http://www.puec.unam.mx/pdf/libros_digitales/mercados_la_merced_un_diagnostico_integral_revitalizacion_economica_desarrollo_social.pdf

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