fbpx

Viajando hacia un verdadero turismo sostenible

Viajando hacia un verdadero turismo sostenible

La realidad actual nos exige transformar nuestras acciones y nuestros valores hacia modelos más sostenibles y responsables, sin embargo, la urgencia de éste cambio de paradigmas no debe nublar nuestra capacidad de entender que los procesos naturales y sociales tienen su ritmo, su tiempo y forma. Tenemos el gran reto de transformar nuestra realidad de forma rápida y eficiente y a la vez, ser empáticos e integrar todos los procesos y las distintas cosmovisiones desde la interculturalidad, sin violentar o forzar procesos en un afán de obtener resultados.

Debemos de respaldar nuestro trabajo con procesos y acciones congruentes, pues al llamarnos “proyectos sostenibles”, necesitamos diseñar, planear y ejecutar nuestras acciones de forma consciente y respetuosa con el lugar o el destino en el que trabajamos para detonar cambios que busquen un desarrollo sostenible y no sólo beneficios para unos cuantos.

Dentro del turismo sostenible, como en muchas otras disciplinas, los procesos de intervención en una comunidad, exigen respeto y humildad, a la vez que apertura y profesionalismo y creatividad para lograr detonar el potencial del destino y crear experiencias que puedan generar un impacto positivo a pesar de las externalidades negativas que nuestra industria pueda ocasionar.

En Ruta Origen, diseñamos y operamos experiencias turismo sostenible que involucran a distintas comunidades del campo y la ciudad, nuestras experiencias buscan conocer el proceso productivo de distintos elementos de la gastronomía mexicana como el maíz, el mezcal, el cacao, la miel y el café con el objetivo de generar fuentes alternativas de ingreso para las comunidades, valorar su trabajo y su patrimonio y promover un consumo más responsable a través de la reflexión y la experiencia vivida en nuestros viajes.

El reto de diseñar una experiencia sostenible, involucrando a actores que viven y trabajan en contextos tan distintos (en el campo o en las grandes ciudades), requiere aplicar habilidades que hemos aprendido a desarrollar en la Universidad del Medio ambiente, entre ellas, la escucha activa y el co-diseño como dos de las más importantes.

Nuestro proceso de diseño de experiencias, comienza con la validación del producto, conocer el potencial de negocio e impacto para nos ayuda a determinar el diseño y objetivos de la experiencia.

Una vez realizada la validación a través de distintas herramientas, comienza el proceso más complejo e interesante de nuestro proyecto, detectar comunidades y aliados que puedan agregar valor a la experiencia. Ésta etapa requiere investigación sobre el destino, su historia y sus características naturales. Atendiendo además a recomendaciones y sugerencias de personas dentro de la industria o el destino que queremos desarrollar, trazamos la ruta de nuestros viajes de exploración para conocer los lugares y a las personas, ahí comienza nuestro viaje.

Es necesario realizar el “sacrificio” de viajar a destinos increíbles en México, probar todo tipo de comida tradicional, conocer nuevas culturas y cosmovisiones, tener conversaciones profundas con habitantes locales y dejarnos llevar por la experiencia del viaje.

En algunas ocasiones, el desarrollo de una nueva ruta puede tomar meses antes de iniciar las operaciones. La importancia de generar relaciones basadas en la confianza, implica responsabilidad, compromiso e inversión de recursos para poder llevar a cabo procesos honestos y transparentes que se verán reflejadas en experiencias extraordinarias y sostenibles.

El enfoque del turismo sostenible, busca romper con el tradicional enfoque centrado en el viajero, pues aunque éste es parte fundamental de ciclo del turismo, el turismo sostenible pone al destino y sus comunidades en el centro, pues sin destino, no hay viaje y por ende, no hay viajero. El destino como centro, facilita encontrar un balance entre los distintos intereses y requerimientos de la experiencia.

La experiencia, la intuición y la técnica son fundamentales para poder realizar una intervención responsable en las comunidades y detonar procesos que desarrollen habilidades y generen beneficios para todos los involucrados.

Nos enfrentamos frente a una realidad que pone en riesgo a los destinos y su patrimonio, la gran contradicción del turismo tradicional es que la sobreexplotación de los recursos destruye la oferta que se busca promover, generando daños irreversibles no sólo en los destinos y comunidades, si no en la sostenibilidad de la misma industria.

El verdadero turismo sostenible exige responsabilidad en todos sus procesos, defender no sólo el discurso, si no ejercer congruencia en la práctica. La sostenibilidad y la regeneración no deben de convertirse en parte de un discurso de ventas, deben de ser el común denominador en todas nuestras prácticas. Por el bien de nuestro planeta, nuestro patrimonio biocultural y por todos los futuros viajeros que vienen detrás de nosotros y que tienen el derecho de disfrutar el mundo como algunos de nosotros aún podemos hacerlo.

Gerardo Ibarra
Co-fundador de Ruta Origen
Estudiante de la maestría en Turismo sostenible de la Universidad del Medio Ambiente

Ruta Origen es una empresa social mexicana dedicada al desarrollo comunitario a través experiencias de turismo sostenible. Ofrecen rutas y experiencias a la medida que impactan de forma directa en los destinos y en cadenas productivas del cacao, mezcal, café y otros productos, diseñando experiencias de turismo en contacto real con los destinos y las comunidades de México.

 

“Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente”

Share this post