Herramientas para la autonomía: talleres de carpintería para mujeres en la UMA
febrero 7, 2026Cuando inicié el 3er semestre de la Maestría en Proyectos Socioambientales en la Universidad del Medio Ambiente, comencé con una idea sencilla: rediseñar una prueba rápida antidoping (PRA) para ahorrar en fletes. Pronto entendí que era solo el punto de partida para algo más amplio: intervenir un sistema.
El Modelo UMA de Proyectos le dio estructura al proceso. La lectura de contexto y del potencial, así como la definición del estado futuro deseado ofrecieron un camino claro para avanzar. El modelo funciona como una guía que orienta el proyecto, pero que permite ajustes conforme se suma nueva información. A lo largo del camino fue necesario replantear preguntas, ajustar alcances y aceptar que el proyecto estaba vivo.
Con un enfoque sistémico, lo que inició como un rediseño de un producto se amplió hacia una cadena de valor completa: residuos sanitarios, emisiones por transporte, decisiones de compra institucional, costos, regulación y producción nacional. La teoría de cambio ayudó a entender que transformar este sistema no dependía de una sola acción, sino de varias intervenciones estratégicas actuando en distintos nodos, pero con un mismo objetivo de impacto.
El equipo de codiseño fue clave para profundizar en la comprensión del sistema. Involucrar a usuarios, equipo técnico y clientes permitió contrastar supuestos, revelar ángulos que yo no veía. El proceso me mostró que diseñar con otros transforma la manera de trabajar, hay que escuchar, dialogar y ajustar conforme se avanza en el proyecto.
Casi al final de esta etapa del proyecto, con la investigación activa pudimos aterrizar algunas de las ideas conceptuales del proyecto. A través de prototipos, pruebas y encuestas, se validaron supuestos clave como la reducción real de volumen, ahorros estimados, reducción de residuos y la usabilidad del nuevo formato.
Al mirar atrás, entiendo que el proceso fue tan importante como el resultado. Diseñar proyectos socioambientales requiere estructura, pero también escucha, flexibilidad y humildad frente al sistema. Este proyecto abrió nuevas preguntas y una forma distinta de abordar el diseño y la toma de decisiones.

Por David González Lozano, estudiante de la Maestría en Proyectos Socioambientales. Generación 2024.
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente.


