Cambio Climático: De una Idea Abstracta a nuestra Realidad Cotidiana
enero 18, 2026La transformación del sistema alimentario implica ir más allá de la producción en campo, la regeneración y restauración de suelos, el sistema alimentario tambien nos contempla como consumidores, eso significa que nuestro papel implica cuestionar cómo se producen, distribuyen, consumen y valoran los alimentos, así como también reconocer que este sistema no es neutral: impacta directamente en nuestra salud, en los ecosistemas y en la justicia social (FAO, 2018; IPES-Food, 2016).
La agroecología propone una mirada integral, donde la alimentación se entiende como un proceso social, cultural, económico y ecológico. Bajo esta visión, la transformación no recae únicamente en quienes producen los alimentos, sino que es un esfuerzo colectivo en el que las y los consumidores tenemos un papel fundamental .
El consumo como punto de partida para el cambio
Durante décadas, el sistema alimentario dominante ha promovido dietas basadas en alimentos ultraprocesados, cadenas largas de distribución y una profunda desconexión entre quienes producen y quienes consumen. Este modelo ha generado consecuencias visibles: degradación de suelos, pérdida de biodiversidad, crisis de salud pública y precarización del trabajo agrícola (HLPE, 2017).

Cosecha biodiversa, tomada por Melissa Carrera
Frente al panorama anterior, es importante reconocer que la alimentación es un eje central de la salud humana y planetaria, y las decisiones cotidianas de consumo influyen directamente en la forma en que se organizan los sistemas alimentarios (Slow Food International, 2024). Comer ha dejado de ser un acto individual para convertirse en participación social y política.
Cambiar hábitos para transformar sistemas
La transformación profunda no ocurre de manera inmediata ni depende de elecciones perfectas, ocurre cuando los cambios de hábitos se vuelven colectivos, sostenidos y territorializados.
Desde la agroecología y la soberanía alimentaria, se identifican algunas prácticas clave:
· Elegir alimentos locales y de temporada, fortaleciendo economías regionales y reduciendo la dependencia de sistemas agroalimentarios globalizados (FAO, 2018).
· Priorizar alimentos frescos y mínimamente procesados, reconectando la alimentación con la cocina, el tiempo y el cuidado, y reduciendo impactos negativos en la salud
· Reducir el desperdicio de alimentos, entendiendo que cada residuo representa energía, trabajo y recursos desaprovechados.
· Reconocer y valorar los saberes alimentarios tradicionales, que históricamente han sostenido dietas diversas, resilientes y culturalmente significativas (Toledo & Barrera-Bassols, 2008).

Fotografia por Melissa Carrera
Aunque estas acciones se practican a nivel individual, su impacto real emerge cuando se adoptan de manera colectiva, en comunidades, escuelas, universidades y territorios.
De consumidores a corresponsables
Hoy se propone pasar de la figura del “consumidor pasivo” hacia la corresponsabilidad alimentaria, al reconocernos como parte activa del sistema alimentario, podemos apoyar prácticas regenerativas, fortalecer circuitos cortos, exigir políticas públicas coherentes y construir vínculos directos con quienes producen nuestros alimentos (IPES-Food, 2016).
La transformación del sistema alimentario requiere un cambio cultural profundo, donde la alimentación vuelva a ocupar un lugar central en la educación, en la vida comunitaria y en la toma de decisiones cotidianas.
Es un desafío complejo y asi mismo una oportunidad. Cada plato puede ser un espacio de coherencia entre valores, territorio y salud. Cada elección puede sumar a un modelo que cuide la tierra, a quienes la trabajan y a quienes se alimentan de ella. No hay transformación sin comunidad.

Fotografia por Melissa Carrera
Cambiar cómo comemos es, también, una forma de cambiar el mundo que habitamos.
Escrito por Melissa Carrera Carmona, estudiante Maestria en Agroecología y Sistemas Alimentarios Regenerativos, Generacion 2025
Rereferencia Bibliográficas
IPES-Food. (2016). From uniformity to diversity: A paradigm shift from industrial agriculture to diversified agroecological systems. International Panel of Experts on Sustainable Food Systems. Recuperado de http://www.ipes-food.org/_img/upload/files/UniformityToDiversity_FULL.pdf
FAO. (2018). Sustainable food systems: Concept and framework. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
Slow Food International. (2024). Our food, our health: A healthy food system for the European Union (Short version). Recuperado de https://www.slowfood.com/wp-content/uploads/2024/11/EN_position_food_heath_short_version.pdf
Toledo, V. M., & Barrera Bassols, N. (2009). La memoria biocultural. La importancia ecológica de las sabidurías tradicionales. Ciencias, 96(096). Recuperado a partir de https://www.revistas.unam.mx/index.php/cns/article/view/17958


