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Abejas melíferas: mucho más que polinizadoras

Abejas melíferas: mucho más que polinizadoras

Recientemente se ha cobrado conciencia acerca de la importancia de las abejas para la resiliencia y salud de los sistemas naturales. A pesar de las precarias condiciones que existen en la actualidad para su conservación, no cabe duda acerca de su valor intrínseco y de su indispensable función para el mantenimiento de la vida y la diversidad de miles de especies de plantas. Sin embargo, muy pocos saben que alrededor del mundo hay cerca de 20.000 especies de abejas conocidas, de las cuales sólo seis se consideran especies melíferas (productoras de miel) y alrededor de 500 son abejas sin aguijón (también llamadas meliponas) que producen miel en pequeñas cantidades. El resto de especies incluyen abejas solitarias, carpinteras, parasíticas, nocturnas y abejorros.

Apicultura y productos derivados de las abejas

Dada su rareza en el mundo natural y la asombrosa abundancia que producen tanto en sus colmenas como en sus ambientes nativos, las abejas melíferas han sido adoradas, cuidadas y aprovechadas por los seres humanos desde hace miles de años. En la actualidad, habitan todo tipo de ambientes y de ecosistemas, y contribuyen a la polinización de más de 90 cultivos de importanc

ia agrícola al rededor del mundo. Con todo, las abejas melíferas son más eficientes polinizadoras cuando se encuentran en su hábitat natural, por lo que en muchos lugares su crianza se enfoca especialmente en la producción de miel más que en la polinización de cultivos. Con el tiempo, los apicultores han aprendido a aprovechar y extraer todo tipo de productos además de la miel, tanto por su utilidad y su valor medicinal y alimentario, como por su valor económico en el mercado.

Imagen: Especies de abejas del género Plebeia de México (abejas meliponas) en habitus lateral: 1. Plebeia cora. 2. P. frontalis. 3. P. fulvopilosa. 4. P. fulvopilosa (forma oscura). 5. P. jatiformis. 6. P. llorentei. 7. P. manantlensis. 8. P. melanica. 9. P. mexica. 10. P. mourena. 11. P. parkeri. 12. P. pulchra. Tomado de Ayala-Barajas, R. (2016). Las abejas del género Plebeia schwarz (Apidae: Meliponini) de México. Entomología Mexicana, 3: 937-941.

Las abejas melíferas y meliponas son especies tan increíbles que de ellas se obtienen hasta seis productos primarios de los que después se pueden elaborar muchos otros: miel, polen, propóleo, jalea real, cera y veneno para apiterapia. Todos estos productos pueden aprovecharse y transformarse para generar a su vez muchos otros, y sus usos abarcan la cosmética, la medicina, la alimentación y la fabricación de distintos productos útiles (como velas y coberturas para injertos de árboles). En la actualidad, muchos apicultores están buscando diversificar sus ingresos a través del aprovechamiento de estos productos además de la miel. Esto es especialmente cierto en México, donde los apicultores han visto cambios importantes en el mercado de la miel que han perjudicado en gran medida sus ingresos y la sostenibilidad de sus colmenas.

 

Apicultura y diversificación productiva en México

De acuerdo con la CONABIO, en México hay alrededor de 40.000 apicultores que crían abejas para producir principalmente miel, que en su mayoría se exporta. De la actividad melífera, algunos productores también obtienen subproductos como cera, veneno y jalea real que comercializan en el mercado interno. México es también el tercer mayor exportador mundial de miel orgánica, tendencia que se encuentra en crecimiento al interior de algunos apicultores que están buscado organizarse cada vez más y mejor con el fin de transitar hacia una producción 100% orgánica.

Estas tendencias nos hablan de que, a pesar de que la principal razón para criar abejas sigue siendo la producción de miel, los productores también están buscando diversificar sus fuentes de ingreso y su producción. Esto es necesario en la actualidad, no sólo por el comportamiento desleal y fraudulento de muchos actores del mercado de la miel en particular (expuesto en documentales como “Rotten”), sino también por las presiones del cambio climático sobre los sistemas productivos en general.

México tiene un gran mercado interno de miel (la mitad de la producción total, unas 28.500 toneladas, se consume en el país), pero esto ha demostrado no ser suficiente para muchos productores ante los cambios en los precios y las demandas de los consumidores. Esto ha hecho que los apicultores y distintas entidades del gobierno enfoquen sus esfuerzos en el desarrollo de estrategias sustentables para diversificar las fuentes de ingreso de los productores y encontrar cualidades que ayuden a diferenciar los productos mexicanos de otros competidores en el mercado.

Un elemento de valor y que diferencia algunas mieles mexicanas de otras mieles del mundo es su producción por parte de abejas nativas meliponas. La multiplicación y crianza de estas especies no sólo contribuye a generar medios de vida basados en el uso sostenible de la biodiversidad mexicana, sino también a su conservación. La diversificación en este sentido se trata, en primer lugar, de honrar la multiplicidad de especies originarias de México y América en la producción de mieles y otros productos, y reconocer su contribución a la creación de medios de vida que generen un alto valor social, ambiental y económico.

Por otro lado, muchos apicultores también están concentrando sus esfuerzos en producir mieles que se obtengan a partir de una única especie de planta con el fin de diferenciarlas en el mercado por su origen botánico. Muchos están buscando agregar valor a su producto a través de esta práctica, lo que muchas veces implica que hay apiarios que están siendo establecidos en zonas de monocultivo o con muy poca diversidad de plantas para poder controlar más fácilmente el origen de la miel.

Es por eso que cada vez es más común encontrar mieles de flor de aguacate, de mezquite o de café, las cuales requieren de un manejo muy cuidadoso de las colmenas y sus alrededores. Sin embargo, hay que cuidar que esta práctica no termine en la creación de paisajes productivos estériles, poco resilientes y uniformes, pues es justo esto lo que atenta contra la vida de las mismas abejas y el resto de la biodiversidad: en el momento en que los monocultivos sufran pérdidas de algún tipo, asimismo lo harán las abejas que perderán su única fuente de alimento. Es por ello que el gobierno y algunas asociaciones de apicultores están desarrollando esfuerzos por transitar hacia una producción orgánica y sostenible, que garantice el cuidado de la biodiversidad y de la polinización como función primordial dentro de los ecosistemas.

Explora prácticas de manejo orgánico y sustentable

En nuestro Taller de Apicultura y Productos Artesanales con Miel exploramos las prácticas de manejo orgánico y sustentable de apiarios en ecosistemas de pino-encino, de la mano de Luis Colín. Luis es Médico Veterinario Zootecnista y tiene una empresa familiar en Villa de Allende, Estado de México, en la que cuidan abejas y aprovechan sus productos de manera sustentable y cada vez más diversa. Luis, en sus años de experiencia, ha identificado el valor inmenso que tienen otros productos transformados a partir de la miel, como la hidromiel y la cerveza artesanal con miel.

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La miel es sólo uno de muchos productos que se pueden obtener a partir de la crianza de abejas.

 

Referencias para la elaboración de este artículo

Ayala-Barajas, R. (2016). Las abejas del género Plebeia schwarz (Apidae: Meliponini) de México. Entomología Mexicana, 3: 937-941.

Bradbear, N. (2005). La apicultura y los medios de vida sostenibles. Roma: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO.

CONABIO (s.f.). Apicultura sostenible. Recuperado en octubre de 2019 de: https://www.biodiversidad.gob.mx/corredor/SPSB/apicultura.html
FAO (2018). The importance of bees and other pollinators for food and agriculture: 20 May. Recuperado en octubre de 2019 de: http://www.fao.org/3/I9527EN/i9527en.PDF

Ruttner, F. (1988). Biogeography and taxonomy of Honeybees. Nueva York: Springer-Verlag.

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