fbpx

Pandemia proambiental

Pandemia proambiental

Por Julieta Azeneth Saldívar Cerda, Estudiante de la Maestría en Derecho Ambiental y Política Pública.

Tal vez recientemente han escuchado hablar de un virus que ha puesto al mundo entero en estado de alerta, y confinamiento obligatorio para los ciudadanos de algunos países, y cuarentena recomendada en otros países.

No profundizaré en las características o antecedentes de este virus puesto que es bastante conocido. No obstante, lo que me parece relevante destacar es que en medio de la pandemia más peligrosa que se ha registrado en la historia moderna, se han observado diversas alteraciones en todos los países afectados. Éstas generalmente negativas, de carácter social, económico y político, en casi todos los países.

Lo anterior respecto a las medidas de seguridad en materia de salud como lo son: evitar salir de casa, mantenerse lo suficientemente alejado de las demás personas, utilizar ciertos insumos que eviten o disminuyan el contagio. Lo cual ha generado en esta última semana, una contracción ya notoria de la economía en la mayoría de los países afectados. Y consecuentemente inconformidad de la sociedad respecto de las acciones que los gobiernos están implementando para evitar catástrofes mayores.

Sin embargo, uno de los aspectos que para impresión de todos ha impactado de manera positiva es uno que ha sido sujeto de atención durante los últimos años en el mundo moderno: el medio ambiente.

La relevancia de este aspecto es crucial por el daño que como sociedad hemos causado en nuestro entorno, y en general al medio ambiente. Esto derivado principalmente de la sobrepoblación que actualmente existe en algunos países, lo cual, impacta negativamente de manera directa a la calidad de los recursos naturales del mismo país. También impacta negativamente de manera indirecta en los recursos naturales de diversos países que proveen de productos a las grandes ciudades de aquelllos más poblados.

El aspecto que más genera frustración a los ciudadanos es justamente el estado de confinamiento al que muchos se encuentran sometidos, esto ante su desenvolvimiento en la vida cotidiana y por ende su economía y la economía local. Sin embargo, pese a los aspectos negativos observados en el entorno social y económico, ha generado una mejora notable en el medio ambiente.

Animales que caminan libremente en las calles que hace cientos de años no habían visitado. Los peces y demás mamíferos marinos han vuelto a los lagos, canales y mares de Italia. El aire de China, que durante marzo disminuyeron en 25% las emisiones de CO2 (uno de los gases más contaminantes que además genera el efecto invernadero en la atmósfera). Dicha disminución se considera como una caída dramática en un área tan amplia para un evento específico. Así lo manifestó Fei Liu, investigadora de calidad del aire en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.

Por tanto, atendiendo a la agenda internacional de cambio climático ante este cambio positivo en el medio ambiente, es importante que los gobiernos implementen políticas públicas dirigidas a mitigar los daños causados al medio ambiente. Establecer por ejemplo estrategias de movilidad o incluso incentivar el tipo de trabajo virtual que permita un menor número de personas desplazándose en las ciudades. Así como horarios específicos para la realización de ciertas actividades.

El individuo suele desarrollar hábitos después de 15 días de realizar alguna actividad de manera constante. Entonces, las prohibiciones actuales, podrían modificar ciertos hábitos de conducta en algunos casos, que reforzados con las normas establecidas, podrían generar cambios positivos en el medio ambiente.

Para ver una de las noticias consulta https://bit.ly/3asfHsJ

 

Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente.

Share this post