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Una Perspectiva del Presupuesto público en el sector turístico y agrícola en México

Una Perspectiva del Presupuesto público en el sector turístico y agrícola en México

Por Alejandro García Villasuso, estudiante de la Maestría en Derecho Ambiental y política pública y trabaja en México Evalúa.

Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente.

El presupuesto público enfrenta retos muy grandes

El gasto público está sujeto a los planes aprobados por el poder legislativo que presenta de forma inicial el poder ejecutivo por medio de la Secretaría de Hacienda. Esta no es la única restricción que tiene. El Gobierno no puede gastar más dinero del que tiene en ese momento (liquidez) ni de su capacidad presupuestaria. Ésta última, es la que permite al gobierno gastar dinero no directamente relacionada a los recursos obtenidos al día de hoy, esto según su cantidad de activos, capacidad de recaudación y de endeudamiento.

Lo anterior, se vuelve de suma importancia, ya que, ante una situación económica adversa, como la que se está viviendo se vuelve indispensable conocer cuáles son las restricciones del gobierno que no van a poder flexibilizar. Por ejemplo; el gobierno en su último documento publicado para el presupuesto del 2021, estableció que no va a endeudarse ni modificar de forma importante sus planes de gasto. Esto lo que quiere decir que va reducir su gasto, ya que estima recaudar menos recursos por impuestos y por ingresos provenientes del petróleo. A pesar de un decreto de utilizar dinero (activos) de fideicomisos públicos para compensar esa caída en la recaudación.

 

Ahora bien, esta situación de menor crecimiento económico para México y el Mundo, nos sirve contextualizar la perspectiva del sector turístico y agrícola en el país durante esta pandemia (COVID-19).

El sector del turismo será uno de los más afectados a nivel internacional, la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) estima que la participación del turismo en el PIB de México se reducirá a .5 puntos del PIB por una menor afluencia de turistas internacionales. En un escenario aún optimista estima una reducción de 2.4 millones de turistas menos que en 2019.

El sector agrícola no tiene una perspectiva tan clara de afectación en el mediano y largo plazo, ya que los precios de algunos productos como arroz y huevo se incrementaron en los primeros meses. Sin embargo, otros productos como el maíz se redujeron porque están relacionados con productos energéticos (biocombustibles) y la reducción en precios internacionales. Otro factor que está afectando en los precios de estos productos es la baja en la demanda por el aislamiento social. Este sector sin duda es prioritario y continuará con sus actividades, con menores costos en insumos energéticos (gasolina) pero con mayores costos por transporte de mercancía y de personal. Esto puede tener un efecto de reducir los precios internacionales si no se reduce la cantidad producida. Los productores de alimentos tendrán el incentivo a reducir la cantidad producida para que los precios no sigan bajando. Esta situación se observa ya en Estados Unidos.

Ante este escenario, revisar el presupuesto público total aprobado del Gobierno federal para estos sectores es importante para conocer el nivel de prioridad que tienen respecto a otras secretarías y su enfoque de política pública.

Observamos que el presupuesto aprobado de 2020 para la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) es el menor en los últimos 20 años. Esto es de relevancia considerando que el programa de Sembrando Vida está en la Secretaría del Bienestar y tiene un presupuesto de 28 mil millones de pesos más del 50% del presupuesto de SADER.

 

A la fecha, en pleno 2020, no se tiene publicados los planes sectoriales. Estos planes sirven para dar coherencia a los objetivos y resultados buscados en política pública. En el Plan Nacional de Desarrollo se establecieron objetivos de desarrollo sustentable en el campo y en el turismo, sin embargo, no es claro que se estén asignando recursos para incentivar o buscar este resultado. En el Presupuesto de Egresos de 2020 se tuvo una consolidación de programas en el sector turístico y agrícola, lo que llevó a que programas presupuestarios tengan múltiples objetivos con un enfoque de transferencias de recursos y de superación de pobreza más que de sustentabilidad. Sembrando Vida, Fertilizantes, Precios de Garantía y Crédito Ganadero a la Palabra son algunos. En la siguiente imagen se puede observar el presupuesto de 2020 y el presupuesto deseado para 2021, a pesar del entorno económico antes descrito.

Cabe recalcar en la Secretaría de Turismo un presupuesto creciente para el desarrollo del Tren Maya. Para 2021 su presupuesto sería de 26 mil millones de pesos, proyecto que no está alineado con las metas del PND en materia de turismo sustentable.

Los sectores agrícolas y turísticos enfrentarán retos no antes vistos, pero el gobierno quiere continuar con los mismos planes de gasto previos a esta situación. Será necesario que se incentive nuevas formas de distribución, compra y consumo de productos agrícolas. En el sector del turismo será necesario buscar formas para que la pérdida de empleos se pueda traducir en turismo sustentable. Además de lo mencionado, los efectos de competencia una vez transcurrida la pandemia se verá reflejada en precios menores para incentivar el turismo. Será relevante hacer la pregunta ¿qué tipo de turismo se quiere mañana? ¿a quién se ayudará desde el gobierno y buscando qué objetivo?

 

Aún no se tiene claro el nivel de afectación que se tendrá en la actividad económica y cómo esto hará que se modifiquen los planes de gasto del gobierno. Lo que sí está claro es que muy pronto se tendrá más información y tenemos que estar preparados como sociedad que el gobierno tiene como prioridad algunos proyectos, entre ellos el tren maya, Pemex y la Refinería de Dos Bocas.

Ver la sesión virtual en https://bit.ly/3cqdbUp.

Pwd: UMAmexico2020.

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